Antes de iniciar un proceso judicial es necesario estudiar, investigar y reunir elementos de prueba para decidir todos los aspectos del juicio que estamos preparando.

La principal tarea es la de decidir e integrar el elenco de pruebas que vamos a utilizar en el proceso, como por ejemplo: ubicar testigos, documentos y bienes propiedad de los futuros demandados.

De la eficacia y seriedad de la actividad prejudicial – que podríamos definir como “la preparación del caso” – depende el éxito del proceso que vamos a iniciar.

Esta actividad nos permite evaluar las posibilidades de éxito, determinar los riesgos y evaluar la probabilidad de ejecución de una eventual sentencia de condena.