Uruguay es el único país de Iberoamérica en el cual la investigación judicial de hechos presuntamente delictivos está a cargo del Juez en lugar de estar a cargo del Fiscal como representante de los intereses de la sociedad.

Entonces, el juez que investiga y reúne las pruebas es el mismo que procesa y condena en primera instancia en el marco de un proceso inquisitivo.

La reforma instala un proceso acusatorio donde el fiscal tiene a su cargo la investigación y la acusación y el Juez pasa a desempeñar el rol que le corresponde, es decir, el de tercero imparcial llamado a resolver.

Conclusiones del seminario “La reforma del Código del Proceso Penal” – artículo escrito por Raul Ronzoni